A continuación se presentan algunos textos de Jason Peña, estos fueron leídos en las reuniones del Taller Cemí Literario:
Retorno a casa
Salí hacia el supermercado cerca de la medianoche a comprar un sancocho. En la avenida me detuvo un retén policial; revisaron mis documentos y luego me pidieron “algo para la cena” antes de dejarme continuar. A dos esquinas, el impacto de un delivery contra otro vehículo detuvo el tránsito. La sangre se mezclaba en el asfalto con la cerveza derramada y el pica pollo. Crucé entre los curiosos, esquivando las miradas que parecían observarme, aceleré el paso y decidí devolverme a casa. Al regresar, la luz de la sala estaba encendida. Mi esposa se levantó del sofá de golpe, tocándose el pecho, con los ojos fijos en la silueta que acababa de atravesar la puerta, y susurró mi nombre: Rafael. El teléfono sobre la mesa comenzó a sonar. Ella contestó con la mano temblorosa: Rosa, Rafael tuvo un accidente en la avenida Estrella Sadhalá, escuchó decir.
Lo que el sol devora
El camino conserva la huella de mis pasos,
cicatriz que el tiempo deshace en polvo
sobre una ruta que ha dejado de pertenecerte.
Cruje un grano de azúcar.
Una apuesta hecha de nada,
un naipe vuelto sobre la mesa.
Hoy el café es este amargor
que apuro a solas.
El sol cumplió su parte,
devoró la tinta, desintegró la hoja
y dejó sobre el tablero
una blancura ciega.
No queda tregua,
ni promesa,
ni la tibieza que dejaron tus dedos.
He aprendido a habitar
esta silla vacía,
a escuchar en su silencio
lo que alguna vez fue nuestro.
Pero el sol sigue entrando.
Y donde estuvo tu nombre
solo queda una ceniza dulce.
Y nadie
que reclame mi nombre.
Ser
Somos agua buscando el acantilado,
escritor sin emoción
tratando de pronunciar lo indecible,
de fijar en la página
lo que intentamos ser.
La palabra se agrieta,
por la certeza de fracaso
que se desarma
mientras intenta decirse.